Lavado y cuidado de ropa de lana.
1.- Vacíe los bolsillos, quite
los cinturones, las joyas y otros accesorios para evitar que dañen
o abulten antes de guardar o de lavar la prenda.
2.- Antes de lavar por primera vez asegúrese
de que no existe ninguna etiqueta en la prenda donde el fabricante le indique
que ha de ser retirada, tal y como aparece en la imagen.
3.- Lave y tienda la ropa con las cremalleras y los botones abrochados.
4.- Los fabricantes suelen recomendar que el lavado se realice a mano, en agua a temperatura ambiente y sin lejías.
5.- Use detergentes especiales para prendas delicadas.
6.- Para secar la ropa de lana, hágalo a temperatura ambiente, lejos del calor y protegida de la luz solar. No use secadora.
7.- Para eliminar los olores de
comida o cigarrillos, las prendas pueden ser colgadas al aire fresco en una
percha adecuada, protegiéndola del sol directo.
8.- Muchas prendas de lana
no requieren planchado, pero si es necesario hacerlo, por lo general los
fabricantes indican en las etiquetas que el planchado ha de realizarse a
una temperatura inferior a 110º C o 150º C. Es mejor planchar la
lana cuando aun está un poco húmeda, en lugar de cuando está
completamente seca.
9.- Para el almacenamiento
a largo plazo, dado que las manchas de alimentos, cremas o aceites para el
cuerpo pueden atraer a las polillas, debe asegurarse de que su ropa esté
limpia y seca antes de guardarla por largos periodos. Use cajas o bolsas
en las que puede añadir si lo desea alguna bola antipolillas o de
naftalina, pero nunca coloque las bolas en contacto directo con las prendas.
Algunos ejemplos de etiquetas de prendas de lana.
Para más información consulta nuestra sección de
Símbolos de lavado.